Si hace unos años nos hubieran dicho que el color de una colección Primavera/Verano se decide hasta dos años antes de llegar a las tiendas, probablemente nos habría parecido imposible. Sin embargo, en una industria donde los tiempos de diseño, producción y distribución se planifican con tanta antelación, adelantarse al futuro no es una ventaja competitiva: es una necesidad.

Y es que, en un mundo donde las tendencias parecen estar marcadas por la dictadura del algoritmo, se necesita criterio y maestría para poder sentar las bases de lo que va a ser tendencia en el sector. Aquí es donde entra en juego el trend forecasting, una de las disciplinas más estratégicas —y, a la vez, más desconocidas— del negocio de la moda.

El trend forecasting no radica en adivinar el futuro

Existe la idea de que un trend forecaster predice cuál será el próximo color de moda o el estampado que veremos en todas las tiendas. Pero la realidad es mucho más compleja.

Como nos explica  Ana Grau, Ecommerce Product Lead de Mango y alumni de Vogue College of Fashion, “el trend forecasting no funciona como una bola de cristal. Es una disciplina que estudia cómo evolucionan la sociedad, la cultura, la tecnología o los hábitos de consumo para identificar señales que, con el tiempo, acabarán traduciéndose en productos, colecciones y nuevas formas de consumir moda”. En otras palabras, “consiste en leer el presente para entender hacia dónde se dirige el futuro”.

¿Con cuánta antelación se diseña una tendencia?

La respuesta depende de qué tipo de tendencia estemos analizando.
Aspectos como los colores, los tejidos o los materiales suelen definirse entre uno y dos años antes de llegar al mercado, ya que el desarrollo de una colección requiere largos tiempos de planificación y producción. Sin embargo, las redes sociales han cambiado las reglas del juego. Las microtendencias aparecen y desaparecen a gran velocidad, obligando a las marcas a combinar una visión estratégica a largo plazo con la capacidad de reaccionar casi en tiempo real.

Seguir tendencias no significa perder identidad

Uno de los errores más habituales es pensar que todas las marcas deben adoptar las mismas tendencias.

Realmente, ocurre justo lo contrario. Como refleja Ana, “las firmas más sólidas son aquellas que saben interpretar el contexto sin renunciar a su ADN”. No todas las tendencias son relevantes para todas las marcas, y ahí reside el verdadero valor del trend forecasting: utilizar la información para tomar mejores decisiones, no para seguir cada novedad que aparece.

¿Qué papel desempeñan herramientas como WGSN?

Hablar de trend forecasting es hablar de plataformas como WGSN, uno de los grandes referentes internacionales en investigación de tendencias.

Su principal aportación no es decirle a las firmas qué deben hacer, “sino ofrecer análisis, estudios de consumidores y perspectivas de futuro que ayudan a reducir la incertidumbre”. La clave está en utilizar esa información como punto de partida y combinarla con el conocimiento del cliente, el posicionamiento de la marca y el criterio creativo de cada equipo. Porque las decisiones más acertadas surgen cuando los datos y la intuición trabajan juntos.

La inteligencia artificial puede detectar patrones. Las personas les dan sentido.

La llegada de la inteligencia artificial ha multiplicado la capacidad de analizar conversaciones, búsquedas, datos de consumo o comportamientos digitales en cuestión de segundos.

Pero disponer de más información no significa comprenderla mejor. La verdadera diferencia sigue estando en la habilidad de “interpretar esas señales, transformarlas en oportunidades y adaptarlas a la identidad de cada marca”. La tecnología acelera el análisis; el punto de vista humano sigue marcando la estrategia.

Precisamente por eso, el futuro de la industria necesita perfiles capaces de combinar creatividad, evaluación, sensibilidad cultural y visión de negocio.

Competencias que forman parte del  Máster Vogue en Diseño de Moda y Creación de Marca y Negocio, donde los estudiantes aprenden a desarrollar colecciones con una perspectiva estratégica, entendiendo no solo qué diseñar, sino también por qué ese diseño conecta con el momento cultural y con las personas a las que se dirige.

Las mejores colecciones nunca nacen por casualidad; nacen de entender el presente antes que los demás.

Las claves para entender cómo funciona la industria de la moda hoy

Las grandes decisiones de la industria nacen del conocimiento, la observación y la capacidad de anticiparse al cambio. Una visión que los estudiantes de Vogue College of Fashion desarrollan a través de una formación especializada y conectada con la realidad del sector.