Los creativos no siempre estamos preparados para enfrentarnos a los retos que plantea un brief. Por eso, uno de los talleres más estimulantes del  Diploma Vogue en Dirección Creativa y de Arte Digital tiene como objetivo enseñarnos a exprimir al máximo nuestra imaginación, transformando cualquier objeto cotidiano en una auténtica oportunidad visual, comparte Lynn Llanes, alumni de la primera edición del Diploma.

Un reto provocador

Antes del taller, se nos planteó un reto tan provocador como revelador: escoger, en parejas, un objeto “sin interés” y diseñar una propuesta visual que lo hiciera atractivo, aspiracional y, sobre todo, vendible. Se trataba de integrarlo en una sesión de fotos con modelo, estilismo y producción profesional, aprovechando todos los recursos de un set de fotografía editorial real. Algunos de los objetos sugeridos fueron clips, rulos, tenedores, lápices… cuanto menos deseable, mejor.

Junto a Rodrigo Rojas, mi compañero de equipo, decidimos trabajar con un ovillo de lana. Un objeto aparentemente simple, incluso asociado a un imaginario algo obsoleto. Nuestra idea fue resignificarlo dentro de una narrativa contemporánea: imaginamos una colaboración entre Vogue y We Are Knitters, donde el tejido y el bordado se presentaban como actividades modernas, creativas y con un fuerte componente estético.

Dirección creativa en acción

El día del shooting nos recibió Silvia Tortajada, fotógrafa especializada en editorial, cuyo enfoque técnico y artístico marcó la pauta del taller. Comenzamos analizando un caso real para una marca de productos capilares: revisamos el brief, la estructura de la callsheet, y discutimos el resultado final. Fue una introducción esencial para entender la complejidad de una sesión editorial profesional.

Después de la teoría, llegó la hora de poner manos a la obra. Contamos con un equipo excepcional: la modelo Alejandra Alcántara, maquillaje y peluquería a cargo de Tuka, y estilismo de Sergio Jiménez Gallego. Cada grupo debía gestionar su tiempo de estudio con eficiencia, respetando los turnos y sacando el máximo partido a su concepto.

Ph: Silvia Tortajada

De la imagen al arte

Una vez recibidas las fotos del shooting, el ejercicio continuaba: cada pareja debía intervenir la imagen final a través de técnicas manuales como el collage, la costura, la pintura o el recorte. En nuestro caso, opté por bordar el logo de Vogue directamente sobre la fotografía, logrando una integración simbólica entre el objeto elegido y el universo de la moda.

Fotografiamos la pieza intervenida y desarrollamos una propuesta de campaña que incluía aperturas para artículos editoriales, mupis publicitarios y publicaciones en redes sociales. El resultado fue una pieza visual con narrativa, carácter y una estética completamente alineada con el espíritu de Vogue.

Diploma Vogue en Dirección Creativa y de Arte Digital

"Una perspectiva holística y multifacética"

Este taller fue una de las muchas oportunidades transformadoras que ofrece el programa, en el que teoría y práctica conviven con equilibrio e inspiración. Como estudiante del Diploma, puedo decir que:

“Hacer este curso ha sido una experiencia verdaderamente enriquecedora. Tuve la oportunidad de conocer a algunos de los mejores profesionales dentro del mundo editorial de moda, belleza, lifestyle y lujo. Entender sus formas de trabajar, sus procesos y las estrategias que utilizan para estimular la creatividad ha sido invaluable.”

¿Te interesa desarrollar tu mirada creativa desde una perspectiva profesional y aplicada? Descubre todo lo que ofrece el Diploma Vogue en Dirección Artística Creativa y Digital.

Lynn Llanes González