Imagen cortesía de Aaron Mundow.
¿Podrías hablarnos un poco de tu formación y de tu trabajo actual?
Mi trayectoria es bastante variada y multidisciplinar. Abarca tanto el ámbito artístico como el académico, desde más de 20 años de danza y un diploma en piano hasta estudios de arquitectura y diseño.
Tengo tres años de experiencia en el sector de los eventos, sobre todo en la producción y el diseño espacial de desfiles de moda, lo que me ha permitido conocer a fondo cómo funciona este sector.
Con el tiempo, mi trabajo ha ido evolucionando de forma natural hacia la dirección creativa y la producción, sobre todo en el ámbito de la moda, los eventos y las experiencias de marca.
Actualmente trabajo como diseñador creativo y gestor de proyectos autónomo, colaborando con marcas en conceptos visuales, diseño de espacios y creación de contenidos. También desarrollo mis propios contenidos, explorando la intersección entre el diseño, la moda y la narración.
¿Qué te hizo elegir Vogue College of Fashion para tus estudios?
Después de pasar unos años trabajando sobre todo en gestión de proyectos, sentí la necesidad de volver a conectar de forma más consciente con mi lado creativo.
Durante mis estudios de diseño —y antes, cuando tenía más tiempo para dedicarle a mis proyectos personales— sentía una mayor motivación creativa. Con el tiempo, a medida que me centré más en la producción y la gestión, mi creatividad pasó a un segundo plano.
Cuando decidí seguir mi camino como autónomo e invertir más en creatividad, exploración y expresión personal, sentí la necesidad de un nuevo estímulo y una perspectiva fresca.
Vogue College fue el entorno ideal para explorar este cambio, ya que combinaba el conocimiento del sector con un enfoque más conceptual y estratégico de la creatividad.
¿Cuáles fueron las habilidades más valiosas que adquiriste durante el curso?
Una de las habilidades más valiosas que adquirí fue la capacidad de observar con mayor profundidad y de forma consciente.
El curso «5 días de dirección creativa» de Vogue me animó a ir más allá de la estética superficial y a entender cómo y por qué se crean y se comunican las ideas creativas. Esto también se tradujo en una mayor capacidad para relacionarme con otros creativos, intercambiar puntos de vista y asimilar diferentes formas de pensar.
Más que aportar conocimientos totalmente nuevos, el curso reactivó instintos y sensibilidades que ya tenía, animándome a confiar en ellos y a desarrollarlos aún más.
Eso avivó mi curiosidad, convirtiéndola en una parte más consciente y esencial de mi proceso creativo.
Describe tu día favorito del curso. ¿A dónde fuiste, a quién conociste?
Mi día favorito fue aquel en el que combinamos la visita a Harvey Nichols con las charlas en la Royal Society of Arts.
Lo que más me gustó de la visita a Harvey Nichols fue la oportunidad de perderme por el local. Observé los detalles, agudicé mi mirada y, poco a poco, empecé a dar forma a un concepto para el proyecto final.
La visita me permitió ver la tienda no solo como un espacio comercial, sino como una experiencia. En este contexto, también fue muy interesante hablar con Timothy Rennie, director artístico y creativo, quien nos animó mucho a mantener la curiosidad, observar, imaginar e investigar constantemente, un enfoque con el que realmente me sentí identificado.
La tarde fue igual de enriquecedora, ya que pudimos escuchar las opiniones de personas que trabajan en el sector, incluidos jóvenes profesionales que están empezando su carrera. Fue interesante conocer mejor funciones con las que ya estaba familiarizado, pero desde una perspectiva más interna.
Después, con otros compañeros de clase, seguimos charlando en un ambiente más distendido, compartiendo ideas, experiencias y puntos de vista en una cafetería. Fue un momento de conexión muy espontáneo e inspirador que le dio un toque especial a la experiencia.
¿Cómo ha contribuido el curso a tu desarrollo profesional?
El curso contribuyó a mi crecimiento profesional al ayudarme a redefinir cómo me posiciono dentro del ámbito creativo. Me permitió ver mi trabajo como parte de una práctica creativa más amplia, en la que se entrecruzan la arquitectura, la producción y los contenidos.
Y lo que es más importante, me confirmó algo que ya intuía: que no estoy hecho para una carrera convencional en una oficina, sino más bien para un camino más independiente y creativo.
Me hizo darme cuenta de que todas las diferentes facetas de mi trayectoria, que a primera vista podrían parecer paralelas, en realidad pueden combinarse y dar lugar a una perspectiva única, en la que cada una aporta ideas valiosas a mi enfoque de la dirección creativa.
¿Qué aspectos concretos de este curso han influido en tu forma de trabajar como arquitecto y productor creativo?
Una de las lecciones clave que influyó en mi enfoque fue la importancia de partir de un concepto claro y una intención emocional antes de pasar a la ejecución.
Al venir del mundo de la arquitectura y el diseño, siempre he tenido un enfoque muy creativo. Sin embargo, con el tiempo, mi formación y mi experiencia profesional habían hecho que mi proceso se volviera más rígido y centrado en los resultados.
El curso me ayudó a flexibilizar ese marco, recuperando una forma de pensar más instintiva y exploratoria sin dejar de mantener la estructura.
Ahora, cuando me pongo con un proyecto, primero pienso en lo que quiero que sienta la gente y luego construyo cada elemento —desde el espacio hasta los elementos visuales y el contenido— en torno a esa intención.
¿Cómo ha influido el curso en tu visión del sector de la moda?
El curso no cambió mi visión del sector de la moda, sino que más bien la perfeccionó. Me ayudó a ver con mayor claridad cómo los distintos roles, procesos y perspectivas se combinan para dar forma a una visión coherente.
Esto reforzó mi idea de que la moda es un sistema que va más allá de la estética, en el que la comunicación, la narración y la experiencia desempeñan un papel fundamental.
¿A quién recomendarías este curso y por qué?
Recomendaría este curso a cualquiera que trabaje en el ámbito creativo y sienta la necesidad de expresarse más y explorar su propia perspectiva.
Es especialmente útil para quienes no se ven siguiendo un camino convencional y buscan una forma de abordar la creatividad de una manera más abierta y multidimensional.
También creo que el curso te vendría muy bien si acabas de terminar tus estudios. Mirando atrás, a mí me habría resultado muy útil incluso en esa etapa, ya que me ayudó a definir mi camino con más conciencia y determinación.
Más concretamente, creo que es ideal para personas con formación en diseño, arquitectura u otras disciplinas creativas que busquen nueva inspiración. Esta es tu oportunidad de conocer diferentes perspectivas de todo el mundo y de aprender de la experiencia de Vogue y de los profesionales del sector.
Ver esta publicación en Instagram
Desarrolla habilidades competitivas en el mundo de la moda con Vogue College
¿Quieres especializarte en un área concreta del sector de la moda? Echa un vistazo a nuestros cursos de 5 días en Londres.



