¿Cómo empezaste tu carrera en el sector? ¿Hubo algún momento concreto de tus inicios que te haya marcado especialmente?

Tengo una licenciatura en Diseño de Moda por la Parsons The New School for Design. Durante mi etapa formativa y muy inspiradora en Nueva York, realicé varias prácticas que me permitieron conocer desde el principio diferentes facetas del sector. Entre las más destacadas, cabe mencionar mi trabajo en el Fashion Cupboard de Harper’s Bazaar, mis prácticas en el departamento de accesorios de WWD y mis prácticas de diseño en The Row.

Después de terminar la licenciatura en Bellas Artes, volví a Suiza para cursar un máster en Realización Cinematográfica en la École de Cinéma Genève. Este giro hacia la narración visual amplió mi enfoque creativo y sigue influyendo en mi trabajo hoy en día.

Después de terminar mi máster, me mudé a Pakistán, donde trabajé como fotógrafo autónomo para UNICEF y como asesor de medios. Colaboré en vídeos musicales, series de televisión y programas de entrevistas centrados en la educación a través del entretenimiento, especialmente en temas relacionados con la salud maternoinfantil.

Además, fundé mi propia marca de moda, dedicada a la confección de ropa tradicional pakistaní para mujer y al frente de un pequeño equipo de producción. Creamos prendas que combinaban pintura y bordados a mano, basando nuestro trabajo en la artesanía sin dejar de lado el diseño contemporáneo.

Fue también en esa época cuando empecé mi carrera académica, dando clases en la Universidad de Iqra. Esto me llevó finalmente al Reino Unido, donde pasé siete años como profesora y profesora titular en el London College of Fashion, impartiendo clases en el programa de Grado en Estilismo y Producción de Moda, antes de pasar al Vogue College of Fashion, donde ahora soy directora del programa de Máster en Creación y Producción de Contenidos.

¿Qué habilidades o puntos de vista has desarrollado a lo largo de tu carrera que siguen influyendo en tu trabajo como responsable de programas en Vogue College?

Una de las habilidades más importantes que he desarrollado es la capacidad de comunicarme con claridad y eficacia. La moda es, por naturaleza, un trabajo en equipo, así que es fundamental saber expresar las ideas con claridad, al tiempo que se escucha y se es flexible.

También valoro la paciencia y la empatía en estos entornos, ya que el trabajo creativo puede ser delicado, por lo que tus colaboradores deben sentirse respaldados para asumir riesgos y crecer.

También es fundamental disfrutar del proceso. Jugar, probar cosas diferentes sin obsesionarse demasiado con el resultado. ¡La curiosidad y la apertura mental son clave para mantener la inspiración!

¿Qué es lo que más te entusiasma de enseñar a la próxima generación de profesionales de la moda y el lujo?

Su disposición a ser atrevidos y a desafiar las expectativas. Me entusiasman los estudiantes que quieren romper moldes, divertirse y hacer algo diferente. Veo que hay un gran deseo de contar historias contemporáneas que resulten relevantes para el público de hoy, a menudo inspirándose en sus propias historias personales e identidades culturales, lo cual es maravilloso.

¿Qué conversaciones o cambios en el mundo de la moda y el lujo te parecen interesantes en este momento?

El auge de la narración digital, las experiencias inmersivas y los contenidos creados por los propios creadores está transformando el sector y dando lugar a nuevas formas de autoría.

También hay un debate importante y constante sobre la identidad, el patrimonio y la representación, sobre todo en torno a quién tiene derecho a contar historias y cómo se comparten esas historias.

Si pudieras asistir a tu propia clase como estudiante, ¿qué es lo que más te interesaría explorar?

Lo que más me entusiasma es el carácter interdisciplinario del programa, sobre todo la oportunidad de experimentar en los ámbitos de la moda, el cine, los medios digitales y las experiencias en directo o sensoriales.

La capacidad de desarrollar un concepto y adaptarlo a varias plataformas es algo que habría valorado mucho cuando era estudiante, junto con la libertad de contar historias que resulten personales y relevantes.

¿Qué tendencias emergentes en la producción audiovisual, las plataformas digitales o la cultura de los creadores te parecen más influyentes hoy en día?

La democratización de la creación de contenidos es uno de los cambios más influyentes. Los creadores disponen ahora de las herramientas necesarias para producir y distribuir trabajos de alta calidad de forma independiente, lo que sigue transformando las estructuras tradicionales del mundo de la moda y los medios de comunicación.

Si tus alumnos se llevaran solo una mentalidad de tu clase a sus carreras profesionales, ¿cuál te gustaría que fuera?

Una gran curiosidad y capacidad de pensamiento crítico. La capacidad de cuestionar, reflexionar y evolucionar constantemente es mucho más valiosa que cualquier habilidad técnica concreta.

Desarrolla tu práctica creativa en la intersección entre la moda, la cultura y los medios de comunicación con el Máster en Creación y Producción de Contenidos.