¿Cómo comenzaste tu carrera en el sector y hubo algún momento inicial que te llamara especialmente la atención?
Empecé mi carrera en Nueva York, adonde me mudé para hacer unas prácticas con Anna Sui antes de que terminaran oficialmente mis estudios universitarios en el Reino Unido. No es algo que recomendaría necesariamente, pero resultó ser una experiencia fantástica y fue lo que realmente impulsó el inicio de mi carrera en el mundo de la moda de lujo.
Esa experiencia me llama especialmente la atención por razones con las que muchos de nuestros estudiantes se sentirán identificados. Me mudé a una ciudad nueva para perseguir mi sueño de trabajar en el mundo de la moda, y fue a la vez aterrador y emocionante. Me obligó a salir de mi zona de confort muy pronto en mi carrera, y no me arrepiento en absoluto.
Además, me permitió conocer desde muy pronto la energía, la creatividad y el ritmo del sector. Esa experiencia se me quedó grabada y ha moldeado mi forma de ver las oportunidades, la asunción de riesgos y el crecimiento.
¿Qué habilidades o perspectivas desarrollaste en tu carrera que siguen influyendo en tu trabajo como director de cursos en Vogue College?
Diría que me considero una persona que nunca deja de aprender, quizá sea un rasgo típico de los millennials, pero creo firmemente que nunca se sabe lo suficiente. La curiosidad te puede llevar muy lejos, tanto en lo profesional como en lo personal, y creo que es fundamental mantener la curiosidad por tu campo de trabajo, tus intereses y el mundo que te rodea. Nunca se sabe de dónde puede surgir tu próxima oportunidad.
Una de las habilidades más valiosas que adquirí al principio de mi carrera fue aprender a usar Excel mientras trabajaba en el equipo de merchandising de Burberry. En aquel momento, me resultó muy complicado. Trabajar con números no era algo que se me diera de forma natural y tampoco tenía pensado dedicarme profesionalmente al merchandising.
Sin embargo, esas habilidades me han acompañado desde entonces. Sigo usando Excel a diario en mi trabajo actual, ya sea para planificar cursos o gestionar proyectos. Además, me permite ayudar mejor a los estudiantes que están interesados en puestos analíticos dentro del sector. Esa experiencia me enseñó algo importante: las habilidades que más te exigen al principio de tu carrera suelen ser las que más te marcan.
¿Qué es lo que más te entusiasma de enseñar a la próxima generación de profesionales de la moda y el lujo?
Lo que más me entusiasma es formar parte del camino que recorren nuestros alumnos hacia un sector que realmente les apasiona. Ya sea directamente a través de la enseñanza, la tutoría o trabajando entre bastidores en el desarrollo del plan de estudios, disfruto mucho viendo cómo los alumnos ganan confianza a lo largo de su estancia con nosotros.
Es increíblemente gratificante ver cómo desarrollan sus ideas, superan los retos y, al final, se sienten orgullosos de lo que consiguen. Para mí, es especialmente significativo poder apoyarles mientras descubren lo que realmente encaja con sus propios valores, intereses y ambiciones profesionales.
Es la parte de mi propio camino por la que estaré eternamente agradecido: las personas que me han apoyado a lo largo del mismo. Me encanta poder desempeñar ese papel para los futuros líderes del sector del lujo.
¿Qué conversaciones o cambios en el mundo de la moda y el lujo te parecen interesantes en este momento?
Me parece especialmente interesante el cambio que se está produciendo hacia una mayor responsabilidad en materia de salud y estilo de vida. Los consumidores están prestando cada vez más atención a cómo viven, qué compran y cómo encaja el lujo en su bienestar general. Cada vez se presta más atención a la longevidad, la calidad y el consumo consciente, aspectos que encajan perfectamente con los valores del lujo.
También me encanta el resurgimiento de los accesorios tradicionales en el mundo de la moda. En muchos sentidos, se trata de piezas de lujo en las que se ha invertido, pero a las que se les ha cambiado el nombre y se les ha dado un nuevo aire; sin embargo, los artículos vintage y tradicionales aportan un toque de personalidad y un acabado perfecto a la tendencia actual del lujo minimalista. Esto refleja una tendencia hacia expresiones de lujo más discretas y meditadas.
Si pudieras asistir a tu propia clase como estudiante, ¿qué es lo que más te interesaría explorar?
Si pudiera asistir a mi propia clase como alumno, lo que más me ilusionaría sería profundizar en el análisis de tendencias. Me parece fascinante ver cómo los cambios culturales, el comportamiento de los consumidores y las transformaciones del sector van moldeando el panorama del lujo con el paso del tiempo.
Me gustan especialmente las sesiones en las que los alumnos desarrollan sus propias perspectivas y empiezan a relacionar ideas de distintos sectores. Es muy gratificante ver cómo ganan confianza a la hora de interpretar lo que ocurre en el mercado y de formarse sus propios puntos de vista fundamentados. Estas habilidades son muy valiosas, sobre todo en el sector del lujo, donde entender el contexto y los matices es clave para tomar decisiones acertadas.
¿Cómo ayuda el programa de Máster en Negocios de Lujo Internacional a los estudiantes a salvar la brecha entre la tradición de las marcas de lujo y la estrategia empresarial moderna?
El programa de Máster en Negocios del Lujo Internacional ayuda a los estudiantes a comprender que la tradición y la innovación no son fuerzas opuestas, sino elementos complementarios de las marcas de lujo de éxito. Animamos a los estudiantes a explorar los fundamentos del lujo, como la artesanía, la narración de historias y el legado de la marca, al tiempo que analizamos cómo evolucionan las marcas en respuesta a las cambiantes expectativas de los consumidores.
A través de proyectos del sector, casos prácticos y ejercicios de reflexión estratégica, los estudiantes aprenden a combinar la tradición con la innovación. Esto les prepara para tomar decisiones meditadas que respeten el legado de la marca y, al mismo tiempo, garanticen su relevancia en el panorama actual del lujo a nivel mundial.
Si tus alumnos se llevaran solo una mentalidad de tu clase a sus carreras profesionales, ¿cuál te gustaría que fuera?
Si mis alumnos se llevaran solo una actitud de mi clase, espero que fuera la curiosidad. El sector del lujo está en constante evolución, y estar abierto a aprender y explorar nuevas ideas es esencial para tener éxito a largo plazo.
Animo a los estudiantes a que hagan preguntas, cuestionen las ideas preconcebidas y se mantengan abiertos a diferentes puntos de vista. La curiosidad no solo favorece el crecimiento profesional, sino que también ayuda a las personas a encontrar puestos que realmente se ajusten a sus intereses y valores. Es algo que ha marcado mi propia carrera y creo que es una de las cualidades más valiosas que pueden desarrollar los futuros líderes del sector del lujo.



